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sábado, 28 de febrero de 2015

Primer "matrimonio" homosexual de América Latina fue un montaje del Movimiento LGBT.

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Un activista LGBT, Bruno Bimbi, reveló que el "matrimonio" entre Alex Freyre y José María Di Bello fue toda una farsa para promover y fortalecer la agenda del movimiento LGBT.

Hace días se dio a conocer la noticia de la separación y el proceso de divorcio entre Alex Freyre y José María Di Bello, la primer pareja homosexual en casarse legalmente en América Latina, que se divorcian luego de cinco años y después de haber adoptado a tres hijos.

Lo que nadie sabía y ahora es revelado, es que en realidad en el momento de la boda Freyre y Di Bello no eran pareja, y todo fue orquestado para fortalecer mediáticamente el movimiento en favor de las uniones legales entre personas del mismo sexo.

En su blog de la cadena argentina de noticias TN, Bimbi relata la historia de cómo se fueron sucediendo los acontecimientos que llevaron al primer matrimonio legal entre dos personas del mismo sexo.

La estrategia del movimiento LGBT para conseguir el matrimonio homosexual.

Bruno Bimbi habla sobre la estrategia llevada a cabo por el movimiento gay para forzar la aprobación de una ley sobre el "matrimonio igualitario". Cuenta que la idea era que las parejas homosexuales acudieran al registro civil solicitando casarse, y una vez que les fuera negada la solicitud, siendo que eran personas del mismo sexo, recurrir a un amparo legal. Ellos soñaban, relata Bimbi, con poder inundar el Poder Judicial con amparos que pudieran forzar la aprobación de una ley, a esta estrategia la solían conocer entre el movimiento como "efecto corralito", en alusión a las manifestaciones realizadas por los miles de ahorristas a quienes les fueron congelados sus ahorros durante la crisis financiera del 2001 en la Argentina.

Pero la Federación Argentina LGBT tenía muy claro que necesitaban que los primeros amparos fueran realizados por verdaderos militantes de la causa LGBT para impulsar el movimiento, pues como el mismo Bimbo reconoce:

"Debían ser personas muy preparadas para responder a cualquier pregunta con la velocidad de la televisión, con argumentos sólidos y sin miedo, y que, si tenían que debatir al aire en un programa con un cura o un diputado homofóbico, pudieran ganarle.", señaló Bimbi en la entrada de su blog en TN titulada "Lo que nunca contamos sobre el matrimonio de Freyre".

 
Luego de haber presentado solo tres amparos en el fuero civil, los activistas del movimiento LGBT recibieron la recomendación legal de recurrir al amparo no ya ante esta instancia, sino ante el fuero contenciosos administrativo, por lo que necesitaban de una pareja que presentara el amparo y que estuviera lista para casarse en caso de que todo resultara bien para su causa.

"Ahora necesitábamos dos hombres o dos mujeres que presentaran el próximo amparo en capital, en el fuero contencioso administrativo, y se prepararan para, si todo salía bien, ser los primeros en casarse"
, comenta Bimbi.
 

Y no había candidatos.
 

"José y yo estamos dispuestos a hacerlo", dijo Alex Freyre en una reunión, en la sede de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que nos había prestado una oficina para que la Federación contara con una sede provisoria.

—¿José y vos están en pareja? —preguntó María Rachid, sorprendida.
Eso no importa —dijo Alex, muy seguro—. "Esto es un compromiso militante y la Federación necesita que alguien lo haga. Nosotros no les tenemos miedo a las cámaras, tenemos experiencia en el manejo con los medios, somos activistas desde hace muchos años y nos sabemos el discurso de memoria. Después, si nos tenemos que casar, nos casaremos, que todo sea por la causa."
 

Alex y José María no era pareja.
 

En la misma reunión antes citada, Bruno cuestionó a Alex sobre el riesgo de que los medios de comunicación se enteraran que en realidad Freyre y Di Bello no eran novios, lo que habría afectado fuertemente las causas del movimiento.
 

—Si alguien se entera y, ponele, el diario La Nación publica que ustedes no son pareja, perdemos toda la credibilidad y todo el mundo se nos va a poner en contra —le dije a Alex cuando me pidió que lo ayudara a convencer a María, que no estaba de acuerdo y se opuso hasta el final.
 

Alex nunca se lo perdonó. Lo tomó como algo personal.
 

Yo estaba de acuerdo con ella y creo que el tiempo le dio la razón.
 

—Eso no va a pasar. Y si pasa, nosotros lo vamos a negar a muerte. Además, aunque no seamos novios, nos queremos de verdad y hemos cogido mil veces. Eso lo saben todos los que nos conocen —me respondió Alex.
 

—Pero no son pareja…
—Cuando un hombre y una mujer piden turno para casarse, ¿tienen que probar que lo son? No. ¿Por qué nosotros tenemos que probar algo? Nosotros nos queremos casar y punto. Nos queremos casar porque somos militantes y estamos peleando para que miles de personas que hoy no pueden presentar amparo puedan el día de mañana casarse sin hacer juicio ni salir en los diarios.
 

El hecho que desató toda una ley sobre el "matrimonio igualitario" fue una farsa.
 

Luego de que el fuero contencioso administrativo de Capital les diera la razón y concediera casar a Freyre y Di Bello, todo fluyó a favor de la aprobación de una ley que permitiera el matrionio entre personas del mismo sexo y así lo relata Bruno Bimbi:
 

"El casamiento de Alex y José fue muy importante para el debate posterior de la ley en el Congreso y para que otras parejas, todas de verdad, se animaran a presentar sus amparos. También para que otros jueces se animaran a fallar a favor y otros gobernadores a cumplir los fallos. Y otros políticos a decir que estaban de acuerdo. Fue un efecto dominó y, paso a paso, lo conseguimos. Gracias al trabajo de lo que al principio había sido un pequeño grupo de locos que, tomando mate en la casa de María Rachid, imaginábamos un país imposible en el que gays y lesbianas se podían casar, fuimos el primer país de América Latina que conquistó ese derecho."
 

La mentira del "primer matrimonio igualitario" poco a poco se hizo más grande.
 

Bimbi señala que quiso hablar en su libro sobre el montaje que permitió que se diera el primer "matrimonio igualitario", pero que Alex y José María no estuvieron de acuerdo, y aunque él no aprobaba el hecho de seguirlo ocultando, respetó la privacidad de la pareja, pero la farsa era ya como una bola de nieve, que se hacía cada vez más grande.
 

"Alex se había creído el personaje. Cuando el telón cayó y el público se retiró de la sala, él siguió actuando, como si nada. No sólo no había querido contar la verdad —y nos había pedido no hacerlo— sino que, en vez de dar vuelta la página y seguir con su vida, agrandaba una mentira que ya no era más necesaria, porque la ley ya estaba aprobada. Contaba en Twitter que estaba cenando con su marido, cuando todos sabíamos que tenía otra pareja. Daba entrevistas en televisión hablando de la intimidad de los recién casados y hacía chistes sobre la distribución de las tareas domésticas, aunque no vivían juntos. Iba a los actos políticos con José y saludaban como si fueran Perón y Evita", relató Bimbi.

3 comentarios:

  1. Está claro, una conspiración más del movimiento gay para imponer su agenda sodomita al mundo.

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  2. Es muy interesante e importante que se deje dela do la discriminación hacia nosotros los gay,y que me encuentro muy feliz con mi pareja
    y vivimos excelentemente y cada fin de semana vamos a Hotel Gay
    de Melgar donde la privacidad, la discreción y el respeto por tu identidad sexual es la mayor preocupación.

    ResponderEliminar

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